El alcalde de Brunete, Borja Gutiérrez, y el director general de Administración Local de la Comunidad de Madrid, Ignacio Merino, han visitado esta mañana las obras de rehabilitación de la cubierta de la Plaza Mayor de Brunete, que está ejecutando el Gobierno regional.
Una parte de la cubierta de esta plaza quedó parcialmente destruida por un incendio el 5 de junio de 2015, que afectó al Salón de Plenos y a dos viviendas particulares. La Comunidad de Madrid ha destinado a esta restauración más de 877.000 euros de inversión, tal y como ha confirmado el director general de Administración Local, Ignacio Merino.

El proyecto comprende la recuperación de 757 metros cuadrados de la cubierta, con vigas y correas vistas y el uso de los materiales que originalmente tenía este entorno protegido arquitectónicamente, como la reposición de unas 20.000 tejas. Esta plaza fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en abril de 2016 por el Gobierno de la Comunidad de Madrid.
Además, se va a mejorar la accesibilidad al Salón de Plenos, de forma que puedan asistir a las sesiones las personas con movilidad reducida. También se dotará de un aseo para personas con algún tipo de discapacidad.
El alcalde, Borja Gutiérrez, ha asegurado que hoy es un día para “felicitarnos todos los brunetenses por el inicio de esta obra, y quiero agradecer la implicación de la Comunidad de Madrid, del consejero, y por encima de todo, y lo digo con la máxima certeza, de la presidenta de la Comunidad de Madrid, que desde el primer momento se involucró, no solo en sacar adelante esta obra, sino en el sentir de todos los vecinos de Brunete”.
“Mi equipo de Gobierno, y yo, personalmente, no hemos dejado de ocuparnos de la rehabilitación de la plaza, ni un solo día desde que se produjera el incendio. Finalmente las obras ya han comenzado y se lo agradecemos al Gobierno de la Comunidad de Madrid.”
Con una superficie de 4.100 metros cuadrados delimitados por 60 columnas de granito, la reconstrucción de la Plaza Mayor de Brunete se inició tras la Guerra Civil y el proyecto corrió a cargo de los arquitectos Luis Quijada y Luis Menéndez Pidal. Los trabajos finalizaron en julio de 1946.













